de Lía Schenck
Había una vez una mujer que buscaba el amor. Lo buscaba de un lado a otro de la vida averiguando sus paraderos y preguntando por sus maneras. Lo buscaba intensamente.
Se ponía su piel y sus tocados de mujer y salía a buscarlo inventando baladas en los anocheceres y valses en las medias noches.
Se ponía sus mejores ojos y sus mejores labios y salía a buscarlo con caricias que después quedaban por ahí como palomas mojadas. Ella y el amor se desencontraban siempre. (más…)